lunes, 5 de diciembre de 2011

BLOG TOUR "LA CANCIÓN MÁS BELLA PARA MI ENEMIGO"

¡Hola a todos!
Como ya sabéis Ediciones Kiwi a organizado un BlogTour en el que participan 9 blogs y con el que podéis ganar uno de los dos ejemplares que se sortean de La canción más bella para mi enemigo de Beatriz Naveira, consiguiendo todos los códigos que se conocen en cada parada pero es que hay muchos regalitos más.

Pues aquí os traigo la sexta parada, con trozito de puzzle para conseguir la imagen y un relato exclusivo.






Relato


Luca

Hoy era el día perfecto, un día asqueroso con una lluvia asquerosa de una semana asquerosa. Que más podía pedir. Ah, si, el móvil sin batería, lo dicho, el día perfecto. Luca O'Connel era un adolescente con los dieciocho años cumplidos y una mala suerte que le llevaba persiguiendo todo este curso. Vale que quizás no se había esforzado mucho en aprenderse las valencias de los elementos, pero tanto como para tenerle a los limites del suspenso. Como iba de profe guay, le acababa de obligar a estar toda la santa tarde del sábado, el preciado sábado, en sus tutorías. Bueno, y algo de tiempo que se había echado después en los recreativos.
Al salir, el cielo estaba encapotado y una lluvia copiosa y repentina le estaba calando hasta los huesos. Se decidió a ir a casa pedaleando en su vieja bicicleta hasta que en un charco, en un trompo oculto tras el agua le dejo sin su rueda delantera. Hizo mil malabarismos para evitar el gran castañazo pero no se libró de acabar en el suelo. Si ya se lo decía su madre, que no andase y mascase chicle a la vez, cómo se le ocurría mirar su móvil mientras conducía. Ahora le tocaba volver a casa del modo Armando: un ratito a pie y otro andando.
Dejó los restos de su bici en una esquina e intentó malamente taparse con su abrigo. Ya estaba anocheciendo en la ciudad y aún le quedaba un buen trecho. Luca empezó a ponerse nervioso al sentir que alguien lo vigilaba. Lo presentía, no veía a nadie pero le tenían el ojo puesto. Quizás era una chica preciosa y compasiva...no, esto le daba mala espina.
Pasó junto a una obra vacía, con varios materiales dispersos, Luca se hizo con una vieja tubería. Reconocía que era un poco paranoico, pero jamás las vibraciones le parecían tan malas. Había elegido un camino más largo, pero más transitado por seguridad, pero la calle por la que debía caminar ahora, estaba vacía.
Aquí fue donde se percató de los dos hombres que lo seguían. Podría haber corrido, pero otro hombre y una preciosidad morena se acercaban peligrosamente a él por delante. Justo a tiempo, Luca giró hacia la derecha y comenzó a correr, por la lluvia y por el miedo que le daban esos extraños.
No supo cuanto tiempo estuvo corriendo hasta que un fuerte peso en la espalda le tiró al suelo. Rápidamente sacó la vara de metal y dio golpes en el aire. Uno de ellos le dio en la cara a la chica que le estaba atacando. La oyó gritar y se separó de él con la nariz rota. Pronto los hombres la ayudaron, volviendo a tirar a Luca al suelo. Dos hombres le sujetaron los brazos para inmovilizarle.
  —No sabéis con quien os estáis metiendo, soy judoca y de cinturón amarillo —le pareció que su amenaza no surtió mucho efecto. El hombre restante se acercó a él pero la mujer lo paró. Sorprendentemente, ya no parecía tener ninguna herida de su golpe.
  —Déjame empezar a mi —la joven se arrodilló frente a Luca. De repente sus ojos oscuros se tornaron de un verde intenso frente a la mirada estupefacta del joven pelirrojo. Sus dientes caninos crecieron y se afilaron de una forma muy extraña, mientras lo olfateaba de arriba a abajo. Luca se retorció todo lo que pudo sin mucho éxito. Los dientes de la chica se clavaron en su cuello, quiso gritar, pero su voz no le respondía ¿que coño se habían metido esos tíos?
Un ruido sordo fue lo único que la hizo alejarse. Parecía un disparo o algo por el estilo, estaba medio confundido por la perdida de sangre. Antes de desmayarse, vio a un hombre fuerte, con el pelo ya blanquecino, apartando a todos esos pirados de él. Me encanta, el ejercito me ayuda, pensó antes de desmayarse.
Luca despertó en la cama de un hospital, aparentemente solo. Pero no era así, un chico de su misma edad estaba sentado en una esquina, leyendo un libro. Luca lo reconoció.
  —Tú estás en mi misma clase. Te sientas justo detrás de mi —lo malo es que no recordaba su nombre, siempre le llamaba dentro de su cabeza “el melenas” por su largo y oscuro pelo. Su compañero de habitación levantó la vista de su relato y lo miró.
  —¿De verdad? Pues yo no me acordaba de ti —le tendió la mano—. Me llamo Marcus Carmine Mertincale.
  —Luca O'Connel —no era tan de formalismo como para revelar su segundo nombre, Arthur. Es verdad, este era el italiano—. ¿Qué hago aquí?
  —Te atacaron los vampiros. No te preocupes, tus padres ya saben que estas aquí —y lo decía tan campante. Marcus se fijó en su cara de idiota al oír la palabra vampiro—. Logan no ha hablado contigo todavía, ¿verdad? Mira que soy bocazas —parecía haberse metido en un buen lío él solito.
Antes de poder sonsacarle más a Marcus, el militar que le había salvado la vida entró en la habitación. Marcus, rojo de vergüenza se refugió en el libro. Este debía ser Logan.
  —¿Cómo te encuentras? —le preguntó Logan.
  —Creo que bien, mejor que otros —miró a su amigo de pelo largo. Marcus al sentir la mirada de Logan se escondió aún más, bajo ese viejo trozo de piel.
  —¿Sabes que no hay mucha gente que salga vivo de un ataque de vampiros? —bien, otro con demasiados golpes en la cabeza. Logan se rió por su reacción—. Déjeme contarle algo, señor O'Connel y luego decída si le interesa lo que quiero proponerle.

Marcus y Luca

Me levanté del suelo con un fuerte dolor y un chichón en la frente. Estúpido Luca. Mira que tirarme  el balón a la cabeza, era la ultima vez que juegaba al baloncesto con él. Riéndose de mi, me ofreció la mano. O'Connell y yo nos conocíamos desde solo hacia unos meses, a pesar de que coincidimos en el mismo instituto. Cosas de la vida, misma aula y hasta que unos vampiros intentaron convertirlo en su merienda no nos habíamos hablado. También podía ser porque era tan enano que no lo había visto.
   —Joder, tío. Mira que eres torpe.
  —No me tires la pelota cuando no te estoy mirando y, entonces, hablaremos —le contesté, bastante cabreado. Al levantarme, vi en la esquina, escondido entre las sombras a Logan. Y se estaba riendo de mí, gracias a Luca. Que bien.
  —¿La culpa es mía? —volví a centrarme en Luca—. Habré dicho ‘!Marcus, ahí va!’ tres veces antes de lanzártela. ¿Querías que bailase antes?
  —Eso pagaría por verlo —no continué al ver que Logan se acercó hasta nuestra posición. Luca y yo dejamos nuestro ocio y saludamos a nuestro jefe del modo militar, el que se había implantando en Heliatón. Al fin y al cabo éramos soldados en una guerra. La guerra contra los demonios, seres sobrenaturales que buscaban por todos los medios atentar contra la paz de la humanidad.
Logan me había desvelado ese mundo el primer día que nos conocimos. Me abordó de repente, mientras comía algo tras las clases. Normalmente, mi tío abuelo Henry me enseñó a no hablar con desconocidos, pero ese hombre sabía cosas de mí, de mi pasado, que solo tía Ele y yo sabíamos. Y otras cosas de mi padre que desconocía, aunque quizás yo no era el más adecuado en cuestiones relacionadas con el que jamás me quiso.
  —Espero que estés más atento esta noche, Marcus —Logan me miró con cara inexpresiva. Frente a todos, jamás dejaba ver que sentía—, tengo algo muy importante reservado para vosotros dos.
  —¿Puedo preguntarle que es, señor? —me aventuré a preguntar.
  —Por supuesto, señor Mertincale. En unas horas comenzará vuestra prueba.
Luca y yo nos quedamos paralizados, no por miedo sino porque no nos lo esperábamos.
  —Pero señor —tartamudeó Luca—, creía que la prueba se hacia tras el año de adiestramiento. Y llevamos solo seis meses.
  —Bueno, digamos que ya me habéis demostrado suficiente vuestras aptitudes —de repente su actitud cambió, tornando a una máxima alerta—. ¿Qué diablos hacen aquí todavía? Venga, cámbiense.
Ya en plena noche, Luca y yo estábamos vagando por las calles de nuestra ciudad. Las pruebas requerían vencer a un monstruo para aprobar e ingresar definitivamente en Heliatón. O eso, o era tu último día. Nos adentramos en los suburbios de la ciudad. Con suerte, un vampiro que hubiese ido a alimentarse a su coto de caza se cruzaría en nuestro camino.
  —Tengo ganas de ser un guardián de una maldita vez —Luca quiso dar algo más de diversión a la caza. Desde que habíamos salido, yo me mantenía callado, la emoción del momento, supongo. Y quizás también por que no quería defraudar a Logan. Parecía que le importaba—. ¿Has visto a la nueva becaria en administración? Se llama Morgana, creo. Dios, que buena esta.
  —Me parece que aspiras a demasiado, tío Las chicas como ella salen con deportistas.
  —Nosotros seremos algo mejor —me dio un golpe en el hombro—, seremos de Heliatón. Eso les mola a las nenas.
  —Te creería si no fuese porque nuestra identidad es secreta —me reí—, bueno, pero Morgana lo sabrá. Aunque también me la puedo quedar yo.
  —Te verá adorable cuando le cuente lo bien que mantienes tus dientes a pesar de usarlos para coger balones.
  —Pitufo pelirrojo.
  —Torpe melenudo.
Nuestro recital de insultos acabó cuando algo se abalanzó sobre mi. Me tiré al suelo mientras el vampiro luchaba por matarme. Luca había dicho demasiado alto la palabra Heliatón y me tocaba a mi sufrir las consecuencias. Luca lo apartó de mi de un puntapié, pero pronto se levantó. Luca reculó, pero sin dejar de mirarlo.
  —Ven aquí, bichejo asqueroso —le incitó de tal manera que cayó sin dudarlo. Se olvidó de mi hasta que mi disparo le llegó al pecho. Luca fue rápido y le clavó la estaca para asegurarse de que le tocábamos el corazón. Respiramos tras ver las cenizas.
Logan, que nos tutorizaba escondido y a salvo, nos aplaudió. Vi en sus ojos orgullo, algo que no conocía, algo que nadie sintió por mi. Yo y Luca lo saludamos sin poder ocultar nuestra alegría. Estábamos en Heliatón.

Código

60IL0P





Bases del Concurso


-Será necesario reunir las nueve piezas del puzzle que se repartan a los nueve blogs.
-Como requisito obligatorio, habrá que estar registrado en nuestra tienda.
-Deberán ser colocados los códigos de cada pieza en esta página, utilizando el email con el que te has registrado en la tienda.
-Es un concurso internacional, podrán participar todas las personas que lo deseen, sean del país que sean.
-El periodo de participación será, desde el inicio del Blogtour, el día 30 de Noviembre, hasta el día 10 de Diciembre a las 23:59, hora peninsular.
-Los ganadores serán elegidos de entre todos los que hayan recopilado las nueve imagines.
-Los premios serán dos ejemplares de La canción más bella para mi enemigo, firmados y dedicados por la autora.

Además, durante los días que dure el Blogtour, todos aquellos que introduzcan un código del puzzle, optarán a uno de los 9 premios que serán asignados aleatoriamente, uno cada día. Si no has conseguido el primer día, puede tocarte el segundo o siguientes.
 
Paradas del BlogTour


30 de Noviembre – El desván de los sueños
1 de Diciembre – Más que vampiros
2 de Diciembre – Libros con alma
3 de Diciembre – Arte literario
4 de Diciembre – Libros por Leer
5 de Diciembre – Letras, libros y más
6 de Diciembre – Cientos de miles de historias
7 de Diciembre – Perdidas entre páginas
8 de Diciembre – Luna Lunera


5 comentarios:

Ni dijo... [Responder]

hola!!! espero que te encuentres muy bien, me parece una genial dinamica.
gracias por ir a visitar avedelibrevuelo.blogspot.com espero tus comentarios. cuidate que que todo sea maravilloso este invierno!!

bea dijo... [Responder]

Muchas gracias por formar parte del blog tour. Un beso, guapa <3 <3
Beatriz N.

LA VIEJA ENCINA dijo... [Responder]

Hola Espe, gracias por la información y precioso el cambio Navideño. Un beso

Alexis Read dijo... [Responder]

Qué genial!!! le tengo cada vez más ganas.
Gracias. Saludos.

mientrasleo dijo... [Responder]

No sabía del blog tour pero es una buena iniciativa, la seguiré atentamente.
Muy buena tu parada.
Un abrazo

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