


Amihan y su madre viven juntas en Culión, una isla donde algunos de sus habitantes, incluida su madre, tienen la lepra. Ami adora su hogar, con sus mares infinitos y sus bosques llenos de pájaros. Pero la llegada del cruel representante del gobierno, el señor Zamora, cambia su mundo para siempre. Una nueva ley obliga a los habitantes que no están enfermos a abandonar la isla, que se convertirá en una colonia de leprosos. Separada de su madre, Ami está desesperada por regresar a su lado. Solo encontrará esperanza, afecto y ayuda en una extraña niña del orfanato al que la han enviado, Mari, que hará todo lo posible por reunir a su amiga Ami con su madre.
El viaje de ambas es una preciosa e inolvidable historia de amistad, esperanza y amor.


Allí Ami conoce a Mari, una niña muy especial con la traba amistad enseguida, pero solo puede pensar en regresar junto a su madre. ¿Logrará escapar del orfanato y regresar a través del infinito mar junto a su madre?
"Nanay dice que en los lugares exteriores tienen muchos nombres para nuestra casa. La isla de los muertos vivientes. La isla de no retorno. La isla del fin del mundo.
Estás en Culión, donde los océanos son azules y claros como el cielo de verano. Culión, donde las tortugas marinas cavan las playas y los árboles rebosan de fruta.
Culión Isla de los leprosos. Bienvenido a casa."
Con un título prometedor, un argumento que augura una historia repleta de sentimientos y una edición maravillosa -solo tenéis que ver la portada- llena de mariposas que marcan el inicio de cada capítulo, estamos ante un libro muy especial que por desgracia es poco conocido aquí. Así que hoy os traigo mi opinión para que descubráis esta pequeña joya y si queréis le deis una oportunidad.
La trama es sencilla y puede que un poco previsible, pero el tema que toca, los valores impresos en sus páginas y la narración poética de la autora consiguen que brille con luz propia. A lo largo de toda la novela la protagonista es Ami, al principio nos cuenta cómo es su vida en Culión, como son sus habitantes, su día a día y la relación con su madre... luego la cosa se complica y es separada a la fuerza de su vida y sus seres queridos para ir a parar a un orfanato lejos de todo lo que ama, aunque allí se une a Mari y Kidlat (otro niño separado de su familia por estar enfermos). Así que se puede intuir lo que va a pasar, y la verdad es que cuenta con una parte más lenta a media lectura pero eso no le resta ni una pizca de brillantez, hermosura y despliegue de sentimientos porque los personajes son muy humanos y tiernos y porque las situaciones que viven te tocan el alma.

La verdad es que todos están tan bien construidos que es maravilloso ser partícipe de sus historias, de los lazos que se van creando entre ellos, de sus pensamientos y sentimientos y acabas por cogerles mucho cariño a casi todos.
Es un libro independiente, tiene un final muy bonito y agridulce que resulta muy adecuado para el libro. Sin duda una lectura que merece la pena.
Si puedo buscaré más libros de esta autora porque me ha conquista con su pluma y su delicadeza.
Una emotiva historia de pérdida, aventura, familia y amistad.

