Una joven ambiciosa.
Un ejecutivo perfeccionista.
Un odio insoportable.
Una atracción irresistible.
Una mezcla perfecta de sexo, amor y mucho descaro.
Tenía miedo de leer este libro, había escuchado de todo y lo que más pavor me daba es que fuera más de lo mismo, de lo que ahora abunda tanto con el boom éste de literatura erótica que nos asalta a cada instante, mucho sexo salvaje y duro, lleno de BDSM y cosas por el estilo. Lo que me animo a leerlo fue el titulo (me hace mucha gracia lo de “Un tipo odioso” xD) y que la nota en Goodreads era muy buena.
Chloe Mills ha trabajado muy duro a lo largo de seis años para finalizar su carrera y su master con una nota alta, y esta muy orgullosa de cómo esta llevando su trabajo. Es asistente en Ryan Media Group, lleva allí unos cuantos años, pero desde hace 9 meses esta a cargo de Bennett Ryan, al cual detesta por lo exigente y brusco que es con ella… pero no puede evitar fijarse en lo atractivo que es.
Bennett es un hombre de negocios, ha dejado su puesto de vicepresidente en París para llevar el negocio familiar y así ha acabado siendo el jefe de Chloe, por la que siente una atracción desmesurada a la vez que la odia por ello.
Ambos no esperan verse arrastrados por un torbellino de deseo que pondrá en riesgo el trabajo y esfuerzo de Chloe y lo que conocían hasta ahora, llevándoles a precaria situación.
-Buenos días, señor Ryan –me dijo dulcemente cuando pasé a su lado, lo que hizo que me detuviera. Algo estaba ocurriendo. Nunca me decía nada con dulzura. La miré suspicaz.
-Buenos días, señorita Mills. Parece estar de un humor excelente esta mañana. ¿Es que se ha muerto alguien?
La comisura de su boca se elevó con una sonrisa diabólica.
-Oh, no. Solo estoy contenta por la cena de mañana y por conocer a su amigo Joel. Henry me lo ha contado todo de él. Creo que tenemos mucho en común.
«Hijo de puta.»
Algo que me ha llamado la atención y me ha gustado mucho es el hecho de que la historia este contada en primera persona desde el punto de vista de ambos personajes, dejándonos conocer todo lo que pasa por la cabeza de los dos y haciéndonos más cómplices de su relación y sentimientos.

Puede que la historia no sea la mejor del mundo, que no acabemos recordándola con cariño y vehemencia, porque la verdad es que es una historia sencilla, sin grandes pretensiones y bastante plana pero cuenta con varios puntos a su favor (que más adelante detallare) y porque se sale bastante de lo habitual en cuanto a erótica se refiere. No estamos ante un libro donde la protagonista se vuelve loca de deseo por el hombre y se deja arrastras sin más, dejando ver las inseguridades y lo sosa que puede llegar a ser, no es un libro donde la practica del sexo incluya latigazos, azotes o cosas varias del BDSM, ni siquiera hay un protagonista masculino que tenga un oscuro y traumático pasado. Sólo son un hombre y una mujer en igualdad de condiciones que se dejan llevar por el deseo.
Más o menos de eso trata el libro, no hay mucho más pero es tan sumamente adictivo y refrescante que acaba cautivando por ello.
Eso sí tiene varios tópicos (como que él sea el jefe y ella la “secretaria”) y tal vez al principio del libro las autoras abusen un poco del sexo pero que queréis que os diga, por muchas cosas que tenga, es que me ha hecho pasar una buena tarde y me ha dejado con un buen sabor de boca, así que no me puedo quejar, porque era justo lo que buscaba y necesitaba en ese momento.
Pues bien, uno de los puntos a favor son los protagonistas. Los cuales me han agradado mucho y están muy bien perfilados, no sé pero me eso de que sean muy parecidos, de los piques que se traen y la tensión sexual que se respira en cada página es genial. Chloe es una mujer fuerte, decidida, muy trabajadora e inteligente, tiene una lengua viperina y no se calla ni se achanta ante su jefe. Bennett es un brusco, rudo, grosero, muy perfeccionista y ordenado. Un hombre con un buen puesto, con dinero y odioso pero también es irresistible y guapo a más no poder.
La relación de ellos me ha gustado, tanto como comienza hasta ver como evoluciona todo y pasa a ser algo más que simplemente sexo.
- ¿Que coño quiere, señor Ryan?
-Vamos a ver, ¿puedes desconectar el modo arpía y escucharme durante dos segundos?

Las escenas sexuales son muy abundantes, pero las autoras logran que sean naturales, que no se hagan
forzosas, aburridas o demasiado vulgares pero sin dejar de ser escenas explicitas bien detalladas.
Los diálogos son geniales, con chispa y llenas de agudeza por parte de los protagonistas. Además el que ellos se lleven como el perro y el gato, que estén siempre discutiendo y se lleguen hasta a odiar hace más patente la tensión sexual y la atracción que se siente en cada escena que comparten.
Para finalizar deciros que a pesar de ser el primero de una trilogía tiene un final cerrado, pues cada libro estará narrado por diferentes protagonistas.
Un tipo odioso: ardiente y adictivo donde la pasión y el deseo son el detonante para la llegada del amor.