En un tren con destino Venecia, los jóvenes Julia y Shui comparten vagón sin saber que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre. Ella se muda a la ciudad de los canales para estudiar arte en la prestigiosa Academia. Él regresa a casa después de años viviendo en Shanghái.
Olivier Salgari es el heredero de la familia más importante y rica de Venecia, pero se siente atrapado en una jaula de oro. Elio no soporta a Olivier, pero él también se siente encarcelado después de que un accidente de moto acabase de golpe con todos sus planes de futuro.
Ninguno de ellos lo sabe, pero el destino de estos cuatro jóvenes ya está escrito en una maravillosa obra de teatro hace tiempo olvidada, Los jardines del agua.
Cuatro jóvenes y un verano en Venecia que lo cambiará todo.
Julia ha sido admitida en La academia de Venecia donde va a estudiar dibujo; Shui ha dejado Shanghái para visitar a su familia; Elio está perdido después de un accidente que le ha trastocado todos sus planes y Olivier se siente atrapado por los deseos de su familia.
Al principio no sabía muy bien que me iba a encontrar en el libro e iba con un poco de miedo aunque ya había leído otra novela de la autora y me había gustado bastante lo cierto es que en está ocasión cambia bastante de género. Pero una vez que entendí donde me estaba metiendo (porque tiene bastantes personajes y al principio me resultó un poco complicado meterme en la trama y ubicarme) cogí ritmo y fue un no parar, no sé qué me ha pasado con está novela pero la he leído en nada de tiempo y aunque me dolía hasta la cabeza la terminé en tiempo récord, no podía soltarla.
Es una historia que mezcla varios elementos, en una trama muy bien enlazada donde los personajes son el motor de la historia. Tenemos romance, amistad, superación personal y un misterio con toques de fantasía que te atrapa cosa mala, como veis tiene de todo un poco y aunque me choco el rumbo que tomaba la historia al final me ha resultado muy interesante y la he disfrutado un montón. Además, es que la autora lo conecta todo, vamos conociendo a los personajes a través de sus diferentes perspectivas y además hay saltos en el tiempo a la Venecia de 1900 con otros personajes y todo está entrelazado de cierta manera que al principio no entiendes el porqué de esos saltos, pero poco a poco todo va asentándose y vas comprendiendo.
También destacó la pluma de la autora que es muy delicada y rica en detalles, ha construido una historia sin fisuras, muy adictiva y con unos personajes con los que es fácil conectar.
En el libro todos los personajes tienen sus capítulos donde son narradores y conocemos mejor sus pensamientos y emociones, lo que viene muy bien para que todos ellos estén bien perfilados y tomen profundidad.
Tenemos a Julia una estudiante española que ha desconectado del mundo y ahora tiene la oportunidad de estudiar en una prestigiosa academia; a Elio un joven de clase humilde que vive con su hermano mayor y le apasiona el skate; Shui que va a visitar a su familia, los Salgari, una familia de clase alta, con gran poder adquisitivo y de renombre y Olivier su primo, que se siente atrapado en una jaula de cristal y está en una época en la que odia a todo el mundo. Hay varios personajes más muy chulos pero que no quiero desvelar para no estropear nada de la trama.
La relación que se va formando entre todos ellos me ha gustado mucho, sucede de manera muy natural y resulta convincente y bonita tanto por la parte romántica como por la fuerte amistad que se crea; también denos una notable evolución en ellos.
Algo que no ha terminado de convencerme es que hay algunos capítulos con puntos de vista desde personajes que no tienen relevancia ninguna y saltos en el tiempo que me han liado y además el final me ha parecido un poco precipitado. Pero bueno, me ha enganchado mucho, me lo he bebido y he quedado encantada con la experiencia así que son pequeños detalles que no estropean la trama ni las sensaciones que te trasmite.
Una novela juvenil muy bien escrita, donde el eje principal son los personajes y cuenta con elementos muy dispares pero que funcionan a la perfección.







