Abril vive una vida de ensueño, o eso piensa ella. Ha adquirido el pack completo: marido, hijo y deudas en el banco. Cuenta con veinte años de feliz matrimonio junto a su media naranja, Pedro, y con las dos mejores y alocadas amigas que se podría desear: Maura, azafata de vuelos transoceánicos y experta en cruzar meridianos y Susana, abogada de familia con muchas dudas existenciales. De repente, su vida da un vuelco cuando Pedro le anuncia que ha aceptado un puesto de trabajo en Miami… donde ha conocido una nueva ilusión con nombre de mujer.
Justo en ese momento comienza el desarrollo personal de la protagonista que, con la ayuda de sus dos fieles amigas, tendrá que encontrar la manera de ser fuerte y seguir adelante. En medio de este caos, Abril conoce a Óscar, un atractivo y maravilloso preparador físico doce años menor que ella. A pesar de su juventud, será el guía que le muestre el camino para vivir desde la gratitud, volviendo a abrir su corazón y despertando de nuevo su apetito sexual. Pero, ¿qué ocurre cuando Pedro se da cuenta de que ha cometido un error y quiere volver a su hogar, dulce hogar?
Abril cree tener la vida perfecta, un hijo que adora y un matrimonio de 20 años fácil y sin sorpresas, pero un buen día su marido se larga a vivir a América con una nueva ilusión y se encuentra hundida y sin motivación ninguna, además su hijo Alex lo pasa cada vez peor y lo paga con ella.
En su 39 cumpleaños el destino le tiene preparada una sorpresa, pues conocerá a Oscar, un joven de 27 años que la haré ver con su optimismo todo desde otra perspectiva.
No ha sido lo que esperaba, me ha ofrecido una historia amena y fresca perfecta para esta época, pero me ha dejado fría e indiferente en muchos aspectos.
Es una historia romántica de encontrarse a uno mismo, de segundas oportunidades en la vida y esa parte esta chula porque vemos cómo va cambiando y creciendo Abril, nuestra protagonista, asimismo es súper fácil de leer, aunque la historia no te esté encantando tiene un ritmo muy ágil. La pluma de la autora tan amena y coloquial ayuda mucho, aunque no he llegado a conectar con los personajes ni la historia sí que puedo decir que ha sido un descanso entre lecturas más densas.
Me ha parecido que le faltaba profundidad y desarrollo a la trama, los personajes y sobre todo a la parte romántica, a lo mejor es cosa mía, una percepción que me ha perseguido hasta el final pero todo ello ha contribuido a que me dejara indiferente lo que les pasará a los personajes, además se repiten pensamientos y líneas de diálogo constantemente y tiene cosas súper clichés que ya he visto en otras novelas, lo que me abrumaba un montón y me parecía más de lo mismo.
Los personajes no están mal, son bastante distinguibles, pero un poco más de trasfondo me hubiera encantado. Tenemos a Abril, una mujer en su peor etapa y que gracias a sus amigas, su madre y una nueva ilusión irá creciendo como persona y cumpliendo sueños olvidados, dándose así una nueva oportunidad. También tienen algo de peso en la historia sus mejores amigas, Maura (azafata de vuelo que siempre anda viajando y tropezando con la misma relación tóxica) y Susana (abogada y madre soltera de mellizos que descubrirá el amor en quien menos esperaba), la madre y padrastro de Abril, su exmarido Pedro y su hijo Alex ponen su granito de arena y por supuesto tenemos al interés amoroso, Oscar, un chico joven, deportista, amante de la vida y muy marido para su edad que volverá del revés la vida de Abril. Tenemos una conexión sexual casi instantánea y un desarrollo romántico que lo ha estafó mal aunque me ha faltado algo de chispa.
Una novela romántica contemporánea amena y sencillita.







