


Kahlen es una sirena, obligada a servir a Oceanía atrayendo seres humanos a las acuosas tumbas con su voz, la cual es mortal para cualquier humano que la escuche.
Akinli es humano. Un chico amable y guapo, él es todo lo que Kahlen jamás había soñado. Enamorarse pone a ambos en peligro... pero Kahlen no puede soportar mantenerse apartada.
¿Lo arriesgará todo para seguir los latidos de su corazón?

Tenía ganas de leer La sirena porque no había leído aún nada de Kiera Cass y a mi hermana le encanta la saga La selección, así que dado que las sirenas son un tema que siempre me ha gustado mucho y encima se trata de una novela auto conclusiva me decidí por leerlo en estas fiestas.
Kahlen no es una joven normal y corriente, no enferma, no envejece y lleva casi un siglo sirviendo a Oceanía, porque es una sirena que canta junto a sus hermanas para llevarse al fondo del mar a las personas. Su vida es monótona y no es del todo feliz a pesar de tener el apoyo de sus hermanas sirenas, le falta algo y además las pesadillas la persiguen con los rostros de las personas que ha matado.
Todo cambia cuando conoce a Akinli, un chico risueño y encantador que ve más allá de su aspecto y silencio y por el que acaba perdidamente enamorada. Sin embargo, todo está en contra para ellos ¿Lograrán llevar a cabo su amor imposible?
"Éramos estrellas. Éramos música. Éramos tiempo."
Bien, veamos... empezaré comentando lo preciosa que es la portada, lo cortita que ha resultado ser su lectura (que fácilmente se lee de una sentada en una tarde) y que sin duda quiero leer algo más de Kiera Cass porque me ha dejado muy buen sabor de boca. No obstante, no ha sido la lectura que esperaba.
Las cosas buenas: tiene una premisa increíble, lo que convierte su trama en algo muy atrayente que se desarrolla de manera bastante perspicaz. El tema de la mitología de las sirenas mezclado con la realidad y la fantasía es de lo mejor, porque nos muestra otra cara y otras historias de estos seres y vemos la relación que tienen con Oceanía, sus normas, limitaciones y la forma en la que tienen que vivir. También me ha encantado ver el lazo de hermandad y amistad que hay entre todas las sirenas, es muy bonito. Y por supuesto la pluma tan delicada y amena que tiene Kiera Cass, que te envuelve y es una maravilla dejarse llevar por la historia de Kahlen.
“Es solo que todo esto me supera.Lo sé. Y puede que siga siendo así todo el tiempo que te queda. Pero no dejes que eso te estropee la vida que te queda con tus hermanas, conmigo. Te queremos.”
Lo que no ha terminado de cuajarme han sido los personajes y el instalove. Me ha faltado profundidad en todo ello, como que había mucho más que contar de Kahlen, de Elizabeth, Oceanía, Miaka o Akyling, me hubiera gustado conocerlas mejor porque me ha dado la impresión de que quedaban muy relegadas y podrían haber aportado mucho a la trama, tal vez con unas páginas más hubiera quedado redondo.
Sobre la parte amorosa, a pesar de tener cositas preciosas y que formen una pareja muy cuqui, me ha resultado demasiado repentino todo, se ven dos veces y ya se aman, y claro como tiene su importancia en la historia llegado el momento no terminas de creértelo todo.
Para resumir, que es una historia que está bastante bien, que tiene cositas que la hacen destacar y un final precioso, pero me ha faltado "algo", además de profundidad en algunos aspectos, para que se colara entre mis mejores lecturas o fuera memorable. Es entretenida, se lee en un abrir y cerrar de ojos y seguramente a los adeptos de Kiera Cass les agrade.
Romántica, original y carismática. A pesar de sus carencias nos muestra un mundo exuberante y distinto de las sirenas.

