


La vida puede cambiar vertiginosamente en pocos segundos. Matthew Holmes tiene nueve años. Nunca se separa de su hermano mayor, Simon, al que todos tratan como si fuera menor por una enfermedad cuyo nombre Matt no recuerda. Durante unas vacaciones en Ocean Coves, Simon muere de forma accidental tras salir con Matt una noche de la caravana familiar para curiosear por los alrededores. Es algo que Matt nunca podrá olvidar y que le llevará a encerrarse en sí mismo. No sólo por el sentimiento de culpa, también por un secreto guardado que lo oprime, la presión familiar y la pérdida progresiva del sentido de la realidad. Diez años después, Matt encuentra fuerzas para volver a empezar. Exterioriza su historia en todo tipo de medios, desde un ordenador a una vieja máquina de escribir, cuando no es a mano. Su gran ayuda es la abuela Noos, pero sobre todo Annabelle y el recuerdo de Simon que “tenía una cara grande y redonda, siempre sonriente, que me recordaba la luna.”

Éste es uno de esos libros difíciles de describir y por lo tanto de reseñar, me va a resultar muy complicado explicarlo bien todo lo que hace de este libro un libro único, pero allá voy.
Matthew esta de vacaciones con sus padres y su hermano Simon en un camping, todo esta yendo más o menos bien; juega entre las caravanas, van a la playa, hace trastadas junto con su hermano… Sin embargo ese verano cambiara para siempre sus vidas, sobre todo la de Matt, que tras perder a su hermano se desata en él algo que no puede parar y le va corroyendo por dentro. Con el paso de los años Matt volcara en su escritos sus miedos, sentimientos y vivencias; llevándonos al pasado para comprender lo que realmente paso con su hermano y como fue todo después, como su familia llevo el dolor y conocer los secretos que necesita sacar a la luz.Algunos recuerdos se niegan a que los encierren en el tiempo o en el espacio. Nos siguen, abren una mirilla con un chasquido metálico y nos observan con curiosidad.
Voy a empezar hablando de la edición (porque no se muy bien por donde empezar y porque se merece una mención especial). Su interior esta tan bien cuidado como la historia y no faltan detalles. Hae ilustraciones sencillas, páginas con cartas, expedientes médicos y partes con tipografía estilo maquina de escribir, dependiendo de donde se hallé Matt así iremos viendo en los capítulos que medio utiliza para expresarse.
La luna no está es un libro muy particular no solo por la trama sino también por la voz que cuenta la historia. Es un libro con mucha carga emocional que parece que va a contar poco pero abarca tanto que abruma, sobrecoge los sentimientos que desprende y te hace coger un cariño especial a Matt. Porque este libro trata sobre él y su enfermedad, sobre la muerte, el duelo y la nostalgia pero sobre todo tiene esperanza. No os puedo decir todo lo que me ha hecho sentir porque no encuentro palabras que le hagan justicia pero si vierais el libro que lo tengo lleno de pos-it os haríais una idea de la locura que ha supuesto para mi. Al leer la sinopsis ya esperaba que fuera un libro especial y sin duda ha sido una lectura muy pero que muy excepcional.Ésta es mi vida. Tengo diecinueve años y lo único en mi mundo entero sobre lo que tengo algún control es cómo elijo contar esta historia. Por eso no quiero cagarla. Me gustaría que confiaras en mí.
¿Por qué la narración es tan insólita? Pues porque Matt sufre una enfermedad mental y podemos ser participes gracias a sus palabras de una visión muy característica de cómo piensa y ve las cosas, una visión muy compleja porque él no para de leer entre líneas, de ver cosas que no hay y de expresar sus sentimientos a su forma. Además nos cuenta su día a día en centros psiquiátricos compaginados con escenas de su pasado, esa mezcla entre el presente y el pasado esta muy bien estructurada e hilada y acabas por conocer cada rincón de esa mente privilegiada, llegando a encariñarte y empatizar con él.
También veremos a esas personas que son su apoyo como su madre, su padre o su abuela Noos; a los médicos, enfermeros y demás personal de los centros y por supuesto a sus amigos o personas que fueron importantes para él. Simon aunque apenas parece esta muy presente y también me ha gustado. Es que realmente he cogido un cariño especial a este libro porque todo en él me ha conquistado.
Es como si todos tuviésemos una pared que separa nuestros sueños de la realidad, y mi pared tiene grietas. Los sueños pueden colarse por ellas, hasta que es difícil distinguir lo uno de lo otro.
A veces la pared se rompe por completo.
Es entonces cuando aparecen las pesadillas.
La única pega que le puedo poner es que antes de conocer más a Matt no entendía muy bien que me estaba
contando, se me hizo un poco difícil comprenderle y coger el ritmo a la novela pero una vez resulto eso es una lectura de lo más curiosa y agradable. Por lo que me sorprendió mucho que ésta fuera la primera obra de Nathan Filer, porque tiene una gran agilidad con las palabras y sabe muy bien como tocar la vena sensible del lector sin llegar a hacer de ello una lectura que sea demasiado intensa y dramática.
El final me ha parecido perfecto para esta obra, igual de singular que lo demás; me ha dado pena despedirme de Matt, Simon o la abuela Noo y me hubiera encantado saber más sobre el futuro de Matt pero me ha dejado muy buen sabor de boca y si tengo oportunidad no voy a dudar en leer algo más de este autor.
Un libro especial y muy personal narrado por un personaje extraordinario.

