


Deja y Josiah son almas gemelas. Cada otoño trabajan juntos para tener el mejor huerto de calabazas de la ciudad. Se despiden cuando termina Halloween y se reúnen de nuevo en septiembre.
Pero este año es diferente: Josie está a punto de terminar el instituto, así que esta será su última temporada de cosecha, su último turno juntos, su último adiós.
Josie está listo para pasar toda la noche en plan melancólico (y le encanta ese papel), pero Deja tiene un plan: ¿qué tal si, en vez de pasarse la noche lamentándose, la cierran por todo lo alto? ¡Así podrían disfrutar de verdad juntos! ¡Y probar la comida de todos los puestos de la feria! Incluso, tal vez, Josie se atrevería a hablar con esa chica por la que ha estado suspirando durante tres largos años.
¿Qué pasaría si su último turno juntos se convirtiera en una aventura?

Rainbow Rowell es una autora me gusta leer siempre que tengo ocasión porque me encantan las historias que crea y aunque en esta ocasión se trata de una novela gráfica no quería perder la oportunidad de probar como es su pluma en este formato.
La historia se centra en Josiah y Deja dos amigos que trabajan juntos en la feria de la calabaza que se celebra todos los otoños, pero este año es diferente porque es el último, ya que empiezan una nueva etapa en la universidad. Por eso Deja quiere hacer algo especial y pone en marcha un plan para que Josie se declare a la chica por la que lleva años suspirando aunque nunca han cruzado una palabra.



Esta es una historia de amistad, de posibilidades y sueños, incertidumbre y despedidas, lo que la hace especial es su ambiente de feria, con el aire otoñal que se respira en cada página e ilustración y que acompaña a unos personajes fuera de lo común.
Se lee en nada y desde luego es un libro perfecto para desconectar y pasar una tarde de lo más entretenida. No ha sido todo lo que esperaba pero sí que ha logrado dejarme con una sonrisa en la cara en más de una ocasión porque hay partes muy cuquis.
Las ilustraciones me han gustado mucho, están repletas de detalles, y la ilustradora crea a unos personajes para nada típicos y encima los hace muy muy expresivos. Es una de las mejores cosas que tiene esta novela gráfica. También destacar la amistad que hay entre los protagonistas y lo bien definida que están las personalidades de ambos. Mientras que Deja es todo soltura, alegre, vivaracha y seguridad, Josiah es timidez, inseguridades y trabajo duro, la verdad es que se complementan a la perfección.



Es en cuanto a trama donde reside mi descontento, pues es algo caótica (ellos se mueven sin parar por todo el parque, probando comidas y hablando) y me ha parecido demasiado simple y previsible, así que aunque tenga momentos divertidos o tiernos, estos quedan un poco deslucidos por la falta de profundidad y sorpresas.
"La última noche" es una novela gráfica dulce, entretenida, con unos personajes carismáticos y una historia bonita aunque predecible.



































