Bajo su elegante apariencia se oculta una pasión que nadie sospechaba… ni siquiera la propia Flappy.
Flappy Scott-Booth es la autoproclamada reina del panorama social de Badley Compton, un pueblo pintoresco de Devon. Mientras su marido Kenneth se pasa el día en el campo de golf, ella está ocupada supervisando su preciosa casa y sus jardines, y organizando eventos inolvidables, rodeada de amigos que no pierden detalle de todo lo que dice.
Su vida es un reflejo de sí misma. Es extremadamente perfecta.
Hasta el día en que Hedda Harvey-Smith y su marido Charles se mudan al pueblo, a una casa todavía más grande que la suya, apartándola del frente de la escena social, literalmente.
Flappy está decidida a enseñarle a Hedda cómo se hacen las cosas en Bradley Compton, pero se cruza con los preciosos ojos verdes de Charles... Y, de repente, su atención se centra en otros asuntos. Al fin y al cabo, es humana...
Flappy es la reina del lugar, tanto sus fiestas y celebraciones como su forma de vida, aspecto y vestimenta le otorga un estatus muy superior, las personas la admiran y ella está encantada. Sin embargo, un día llega a Badley Compton ah Edda, que la supera en todo y va a organizar una fiesta sublime, la batalla por el reinado comienza… hasta que Flappy se cruza con Charles, el marido de Hedda, y sus prioridades cambian.
Pues nada, otro libro más que va a mi lista de peores lecturas del año (que este año es inmensa), no ha sido para nada lo que esperaba y según iba avanzando menos me convencía lo que leía. Primero pensé que sería una lectura romántica histórica, ligera y repleta de humor pero nop, es un libro contemporáneo donde he encontrado poco -o nada- de romance y de comedia, que trata una infidelidad y cuenta con uno de los personajes más odiosos y pedantes que he conocido.
Ya de primeras las infidelidades en los libros no me gustan nada, a menos que estén muy bien llevadas, encima iba con unas perspectivas que no se han cumplido ni de lejos, la trama me ha parecido repetitiva porque todo el rato está centrada en la vida de Flappy, sus pensamientos de superioridad y actitudes de snob y ya, no se nos cuenta nada más y encima la protagonista es de lo peor y claro si ella es la narradora y tienes que intentar ponerte en su piel o simplemente aguantarla pues la cosa va a peor.
Lo bueno del libro… es un libro muy cortito y fácil de leer, se devora aunque no te enganche. También me ha sorprendido que se tratara de personajes de 60 años pues poca veces he encontrado personajes de esta edad en las novelas y la ambientación que está muy lograda, no podemos imaginar a la perfección el lugar. Todo lo demás ha sido un suplicio, y mira que me jode porque tenía ganas de probar la pluma de la autora y la sinopsis me atrajo mucho, pero no ha sido para mí, es que no me ha gustado ni la narración y sus eternas descripciones, ni los personajes y sus personalidades, ni la historia, nada.
Y ya por último deciros que está narrado desde la perspectiva de Flappy aunque de vez en cuando vemos algún párrafo desde el punto de vista de otros personajes. La protagonista está bien descrita pero los secundarios son muy muy planos y superficiales y encima ninguno me ha caído bien o ha sobresalido.
Un libro de romántica contemporánea con una protagonista muy peculiar.







