


Indy es una vieja moto que pasa los días recordando sus tiempos de esplendor, cuando surcaba las carreteras despertando la admiración de todos. Ahora yace olvidada en el rincón de un garaje, sin que nadie le preste atención alguna. Sin embargo, un buen día, una inesperada visita hará que todo cambie para ella.

En este pequeño libro se desarrolla la historia de Indy, una moto que antaño era la más admirada y deseada, viaja libre por la carretera y sentía el viento en las llantas… Pero con el paso de los años acabo abandonada en una esquina del garaje, debajo de una manta y rodeada de neumáticos, todos se habían olvidado de ella y Indy no tenia esperanza de volverse a sentir como antes. Las nuevas motos venían pisando fuerte y para ella ya no había lugar.
Así Celia Santos nos quiere mostrar los valores de la vida, el respecto por uno mismo y el paso de los años, del que todos seremos victimas antes o después. Me han gustado los valores y el mensaje que trasmite con esta historia que a simple vista puede parecer infantil y simple pero que esconde mucho más.
Junto con esta historia tan amena y directa, hae ilustraciones de Sonia Sanz. Unas ilustraciones que reflejan a las mil maravillas la historia y son muy bonitas.
En general creo que puede ser una lectura que guste a todos los públicos, a mi me ha encantado y sin duda voy a leer más obras de esta autora. Además el libro se devora de una sentada.
Indy, una moto de cuento es un libro precioso, con unas ilustraciones maravillosas y un mensaje en un su interior.




