


Violet está rota. Finch está roto. ¿Pueden dos mitades rotas reconstruirse?
Esta es la historia de una chica que aprende a vivir de un chico que pretende morir; de dos jóvenes que se encuentran y dejan de contar los días para empezar a vivirlos.

Nunca imagine que este libro fuera a ser tan increíble, lo he leído en el momento propicio y por ello ha supuesto ser una de las mejores lecturas de este año.
Violet y Finch son dos jóvenes destrozados, rotos, que se encuentran por casualidad en el momento más descorazonar de ambos, cuando ya lo daban todo por perdido. El destino los ha unido y de ello surgirá una relación que les ayudará a tener otra perspectiva de la vida y una nueva oportunidad.
"Conozco lo suficientemente bien la vida como para saber que no puedes contar con que las cosas permanezcan intactas o inmóviles, por mucho que te gustaría que así fuera."
Violet y Finch es un libro con una trama intensa, que nos cuenta desde el punto de vista de ambos personajes, una realidad devastadora y una relación que aparece como un rayo de esperanza en el momento más negro. Es una historia preciosa y desgarradora, donde la vida y la muerte están presentes, al igual que la amistad, la familia, el amor, la depresión, la pérdida y el suicidio; es un remolino de sentimientos que poco a poco se va instalando en ti y cuando terminas no paras de pensar en ello, yo aún sigo sintiendo mil emociones y pocas veces me sucede eso con los libros.
Lo que más me ha sorprendido es lo mucho que he conectado con la historia, lo que me ha encandilado y he empatizado con los personajes, sobre todo con Finch. De verdad, es un libro que hay que leer sí o sí, sobre todo sí te gustan las historias juveniles dramáticas, realistas o disfrutas de una bonita historia de amor.
''A veces las palabras más feas esconden belleza; el secreto está en cómo las lees.''
La prosa de la autora es delicada, fresca, con un lenguaje fácil pero con unos rasgos llenos de poesía, de buena literatura. Es denso de leer pero porque es mejor irlo degustando poco a poco, ir avanzando en el día a día de los personajes, ahondar en sus pensamientos y sentimientos, en la relación de ambos... Para llegar a un final que te remueve por dentro, no voy a contar nada más. Y los personajes son extraordinarios; Finch es complejo, llevo de matices y capas que hay que ir destapando con paciencia, me he encariñado muy fácilmente con él, con esa personalidad tan diferente que le hace único y con esa negrura que hay en su interior. Luego esta Violet, una chica destrozada, que no para de contar los días, que aprende a vivir a disfrutar de la vida gracias a Finch, es inteligente, una escritora nata. La relación de ambos es especial, sublime, me ha encantado de principio a fin, tiene momentos diferentes, muy románticos y otros más tristes, es muy completa.
Hay más personajes, como amigos de ambos y sus familias, algunos me han caído muy bien, como Brenda o Kate (amiga y hermana de Theodore Finch), otros me han resultado unos imbéciles, como el padre de él o Roamer (un chico del instituto)... En fin, hay de tofo un poco y están bastante bien llevados.
No sé que más puedo contaros de Violet y Finch porque además me resulta imposible plasmar en la reseña todo y no cuento con palabras suficientes para recomendarlo.
Una historia espléndida, soberbia y conmovedora.


