


Si no salvamos a los demás, ¿cómo vamos a salvarnos a nosotros mismos?
Alaska, 1970: la vida en este lugar no se parece a la vida en ningún otro sitio. Ruth quiere que su afligida madre se acuerde de ella. Dora desearía ser invisible a los ojos de su padre maltratador. Alyce se ha quedado en casa para complacer a sus padres. Hank se ha escapado de la suya con sus hermanos.
Este extraordinario debut es conmovedor y profundamente sincero. Estas historias entrelazadas de amor, tragedia, suerte y salvación en el límite de la última frontera americana, son la carta de presentación de un nuevo talento.

Esta es la historia de 4 jóvenes en la Alaska de los años 70, Ruth, Dora, Alyce y Hank. Todos ellos tienen una vida complicada, algunos por las familias, otros por los sueños que se escapan de sus manos y otros porque desean algo mejor.
“Nunca entenderé por qué ciertas cosas que nos suceden pueden hacer mella en nosotros y convertirnos en personas diferentes. Estoy empezando a pensar que todo nos cambia en mayor o menor medida.”
Primero os voy a hablar de la edición porque merece una mención especial. Nos da la bienvenida una portada preciosa que refleja muy bien el interior del libro, a continuación tenemos un mapa de Alaska donde nos sitúan los lugares importantes, también cuenta con una lista con los nombres de los personajes (porque hay bastantes) y por último -al final del libro- hay un glosario y una entrevista con la autora. Además, está dividido por las estaciones y cada parte cuenta con una ilustración y un poema inspirado en esa época del año. Así que en cuanto a edición tiene un 10.
El eje de la trama son los personajes, son el alma de la novela y por eso la autora ha sabido aprovechar bien las circunstancias y lo narra desde la perspectiva de todos ellos, para conocerlos mejor, meternos en su piel y poder apreciar cómo cada uno de ellos vive un mismo momento. No voy a desvelar muchos detalles porque es que es tan cortito en libro y tan especial que me da pena contaros algo de más y que no disfrutéis de la historia como se merece, que por algo ha sido galardonada con múltiples premios.
Pero os puedo decir que trata temas complicados, da mucha importancia a los lazos familiares y a la amistad, también nos habla de los primeros amores, de la responsabilidad, el perdón y la vida en general, de las cosas que realmente valen la pena.
En cuanto a la pluma de Bonnie-Sue Hitchcock solo puedo decir cosas positivas. Usa un lenguaje sencillo pero lleno de contundencia y sentimientos, sabe emocionar con unas pocas palabras y crear personajes trascendentes en una novela que no llega ni a 300 páginas. También podemos apreciar de maravilla la cultura y política de Alaska, de la que aún no había leído nada y desconocía casi todo, así que esta bien para conocer palabras y costumbres del lugar, porque cuenta con descripciones detalladas. Algo que me ha gustado mucho es que la autora ha creado historias separadas dentro de un mismo libro y un mismo lugar para luego ir entrelazando todo sin dejar nada descolgado.
Y ya por último hablaros un poco de los personajes. Tenemos a cuatro jóvenes de 16 y 17 años, cada uno tiene su propia voz y su propio carácter. Sin embargo, no son los únicos que aportan a la trama, también están sus amigos, familiares, conocidos o gente del pueblo. Ruth, su abuela, su hermana Lily y su mejor amiga Selma. Dora, sus padres y su mejor amiga Buñuelo. Alyce y sus padres o Hank y sus hermanos Sam y Jack.
Una conmovedora historia de vida, familia, amistad y esperanza.


