La joven asistente editorial Nella Rogers está cansada de ser la única empleada negra en Wagner Books. Harta del aislamiento y las pequeñas ofensas, no puede evitar entusiasmarse cuando una nueva compañera negra, nacida y criada en Harlem, empieza a trabajar en el cubículo de al lado. Sin embargo, pronto una serie de incómodos acontecimientos convierten a Hazel en la predilecta de la oficina, y Nella es relegada a un segundo plano.
Entonces empiezan a aparecer notas amenazantes en la mesa de Nella: «VETE DE WAGNER. AHORA.»
Es difícil creer que Hazel esté detrás de esos mensajes hostiles. Pero cuando Nella empieza a obsesionarse con las siniestras fuerzas del juego, pronto se da cuenta de que está en riesgo mucho más que su carrera.
Nella trabaja en la editorial Wagner Books y es la única chica negra del lugar, quiere llegar a ser editora y concienciar a sus compañeros sobre la diversidad pero no se lo ponen nada fácil. Un día vera uno de sus sueños cumplidos, han contratado a otra ayudante editorial negra, Hazel, con la que congeniará a las mil maravillas. Pero también empiezan a llegar a su mesa notas anónimas para que se vaya de allí, Hazel empieza a ganarse el favor de todos y ella cada vez mete más la pata. ¿Estará todo relacionado?
No sabía muy bien que iba a depararme esta historia pero lo que jamás llegue a imaginar es que sería como una película de sobremesa de Antena 3, llena de misterio e intrigas muy mal llevados. Me explico mejor, es un libro muy curioso y peculiar que se aleja un montón de lo que suelo leer, pero ya sabéis que estoy arriesgándome a probar con otras lecturas fuera de mi zona de confort; el caso es que me llamaba la atención todo el tema del conflicto con Nella, que transcurriera en una editorial y que tuviera tanto peso la diversidad, sin embargo, lo surrealista del giro que toma la historia, lo poco que he empatizado con ella y con la protagonista y el ritmo tan denso que tiene ha conseguido que una historia con potencial me resulte de lo más incongruente y aburrida.
El libro está muy bien narrado, es una de las cosas que más me ha gustado, también está muy bien el mensaje de fondo que deja la autora y como retrata el mundo editorial… son los motivos por los que le he subido la puntuación un poco; no obstante, os aviso de que cuenta con un ritmo desigual, tiene una historia densa que no ha consiguiera que conectara con ella ni engancharme y encima la autora mete en la trama unos giros tan locos que me ha dejado muy muy descolocada y con una sensación que hacía bastante no sentía, la de desgana por leer, la de no saber qué narices acaba de pasar y no disfrutar de la historia.
Los personajes tampoco son el punto fuerte, ni siquiera las relaciones que se van estableciendo entre ellos. Me han resultado muy caóticos y apenas se profundiza en ellos, la que más peso tiene es Nella y creo que ella no está del todo mal construida porque conocemos sus sueños y deseos, sus miedos y la angustia que siente con todo lo que pasa a su alrededor, es un personaje muy humano pero también muy flojo, su evolución va hacia atrás y no la he comprendido. Después esta Hazel, el contrapunto de Nella, una mujer segura de sí misma, con arrojo, dispuesta a cualquier cosa, no me ha hecho gracia con lo poco que me cuentan de ella. También están empleados de la editorial como Vera, la jefa de Nella, Richard el dueño o el novio de Nella, Owen, y su mejor amiga Malaika.
El final queda abierto, con muchas más preguntas y encima es independiente así que hay que imaginarse lo que puede pasar. También os digo que es de lo más irreal y precipitado, mientras que todo va muy lentamente el final toma un ritmo vertiginoso y con lo rara que es la historia no le favorece en nada. Pero bueno, como siempre os digo si os llama algo de la historia darle una oportunidad porque a lo mejor no ha sido para mí pero a vosotros os puede gustar.
En “La otra chica negra” tenemos misterio e intriga, crítica social y un ritmo ágil.


































