









Me gusta el estilo de las 3 primeras, la que me parece más fea son la de los labios y la pareja. Y a vosotros ¿Cuál os llama más la atención y cuál menos?











Ficha TécnicaTitulo: Con sabor a IrlandaAutor: Olivia ArdeyEditorial: VersátilPáginas: 336Género: RománticaISBN: 9788416580699Encuadernación: Tapa blanda con solapasP.V.P: 17,50 €SinopsisTras un divorcio caro y decepcionante, Connor no quiere saber nada de mujeres. Como una broma del destino, se ve obligado a soportar la dulce insolencia de una cocinera que, cada día, deja una nota junto a la cena que prepara para él. A regañadientes, accede a formar parte del jurado de un concurso fotográfico y, en la entrega de premios, comparte mesa con una simpática desconocida a la que conoce mejor de lo que imagina. Cuando Lys Scott perdió a su bebé su vida dejó de tener sentido. Aprendiza de todo y maestra de nada, se vuelca en un empleo temporal como cocinera para una familia adinerada de Dublín mientras recobra el ánimo para seguir escribiendo cuentos para niños. De pronto, saberse finalista en un concurso al que se presentó por casualidad es la inyección de optimismo que tanto necesita. El destino está lleno de sorpresas y, a veces, la persona más insospechada tiene el poder de devolvernos la ilusión y las ganas de vivir.
Mi Opinión
Si no sabéis que leer este verano este libro de Olivia Ardey es una buena opción: Una historia romántica muy fresca, divertida, con un toque de erotismo y fácil de leer.
Puntuación



Ficha Técnica:
Titulo: Los secretos del viejo Horace. Una fábula sobre el arte de vivir
Autor: Cliff Seymour
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 208
ISBN: 9788415594574
Encuadernación: Rústica con solapas
P.V.P: 15,95 €
Sinopsis:
David tiene veintisiete años y solo puede presumir de haber fracasado en todos los ámbitos de su vida. Con la autoestima bajo mínimos, se ve obligado a aceptar un trabajo sencillo y «en apariencia» mal pagado en su mismo edificio. Cada mañana debe cuidar al viejo Horace, un empresario retirado sin familia ni amigos que tiene muy limitada movilidad. Desde el primer día, el huraño inquilino del ático le pedirá que jueguen a la Oca, algo que David no hacía desde su infancia. Para su asombro, pronto descubrirá que el anciano utiliza las casillas del tablero para darle lecciones esenciales «una cada mañana» para su existencia.
Este pasatiempo, que según algunos historiadores fue creado por los griegos durante el asedio a Troya, servirá a Horace para explicarle las claves del arte de vivir y reparar los errores que hasta ahora lo han conducido al fracaso.
































