


La gallina que soñaba con volar es un clásico contemporáneo, una fábula conmovedora que habla de amor, esperanza, lealtad y, sobre todo, libertad.
Esta es la historia de una gallina ponedora llamada Brote. Desde su jaula, ansía escapar a la libertad del corral y cumplir sus sueños. En su búsqueda de la felicidad, Brote se enfrentará al miedo a lo desconocido, al rechazo de los demás animales y al peligro que conlleva recorrer su propio camino.

La gallina que soñaba con volar nos cuenta la historia de Brote, una gallina ponedora que esta harta de que se lleven siempre sus huevos y siente un deseo intenso de incubar y tener sus propios polluelos; Ansia la libertad y desde su jaula puede ver el exterior lo que la lleva a querer vivir en el corral. Un día, cuando Brote esta muy débil y ya le es imposible poner huevos, los granjeros deciden sacrificarla pero en vez de morir esta valiente gallina vera por fin una posibilidad para cumplir sus deseos más profundos.
Una fábula muy singular que esta repleta de sentimientos y vida. Nunca me había topado con un libro así y aunque ha sido un cambio en cuanto a mis lecturas habituales lo cierto es que me ha dejado un poco indiferente. Pensé que tendría más empatía por Brote y sus deseos de libertad, que me conmovería por ser una historia de aceptación, de ser diferente… por ser un poco dura… pero al final no me ha emocionado como esperaba y aunque el mensaje que hay en sus páginas me ha encantado lo cierto es que no me ha llegado nada más.
La forma de narrar de la autora es llamativa, utiliza un vocabulario sencillo pero tiene frases muy bonitas y profundas. Les ha dado vida a los animales de una granja de forma magistral y la personalidad de todos ellos esta muy bien definida. Tenemos a Brote que es una gallina diferente, con ganas de libertad y formar su propia familia, es valiente y fuerte y aunque la tratan muy mal no se deja vencer nunca. También esta Regazado, un pato que es amigo de Brote y con el que mejor congenia. Y hay un perro, una gallina, un gallo, los granjeros, Cocoverde -del cual no voy a decir nada para no estropear la historia pero me ha gustado como lo ha caracterizado la autora- y una familia de patos domésticos.
La historia trascurre en esa granja y nos cuenta la vida de la gallina, sus sueños, miedos y deseos… nada más. No hay mucho más que eso, bueno, eso y los mensajes de vida, aceptación y demás que hay entre sus páginas. Lo bueno es que el libro es corto y no se hace pesado por lo que se termina en nada de tiempo.
No tengo mucho más que contar porque sino desvelo todo ya que se trata de una historia corta. Como dato deciros que es autoconclusiva, con un final agridulce (que es lo que más me ha gustado) y un desarrollo lento pero con fundamento.
La gallina que soñaba con volar es una fábula llena de optimismo, esperanza, vida y realidad.


