Hay historias que nos abren la mente. Hay historias que nos hacen reflexionar. Y también hay historias que nos cambian la vida; El bosque de los susurros es una de ellas.
Riley tiene once años y cree en los Susurros: hadas mágicas que te conceden deseos si les rindes tributo. Y Riley tiene muchos deseos: desea que los abusones de la escuela dejen de molestarlo; desea agradarle a Dylan, el chico de octavo curso que le gusta, y también desea dejar de mojar la cama. Pero sobre todo, Riley desea que su madre regrese a casa. Desapareció hace unos meses, y él está decidido a resolver el caso. Incluso se reúne con Frank, un detective, para repasar su declaración de testigo una y otra vez.
Frustrado por la falta de avances en la investigación, Riley decide encargarse él mismo del asunto. Así que se va de acampada con su amigo Gary para encontrar a los Susurros y pedirles que traigan a su madre de vuelta a casa. Lo que Riley no imagina es que ese viaje cambiará su mente y sus creencias para siempre.
Esta es la historia de Riley un niño de 11 años que nos dejará ser partícipes de su familia y amigos, sus afecciones, miedos, sueños y esperanzas. Una historia de magia y autodescubrimiento desde la inocencia.
Cuando leí la sinopsis del libro pensé que sería una historia middle grade de fantasía, así que cuando comencé a leerlo y me di cuenta de mi error me llevé un chasco tremendo, luego según iba avanzando pensé que tiraría más por el realismo mágico… pero hacia el final también me dio la realidad en la cara para sacarme de mi error y es que este libro no es nada de eso y a la vez lo embarca todo, no puedo definirlo como dios manda porque sería contar demasiado y sinceramente es mejor ir sin saber apenas nada porque se disfruta mucho más, es de ese tipo de libros que cuanto más perdido vas más cala. Por eso esta reseña va a ser corta y solo voy a comentar mis impresiones sin adentrarme en la trama.
El libro tiene una edición preciosa, con ilustraciones en los comienzos de capítulos y una portada bonita que representa muy bien la historia. En cuanto a la trama, debo confesar que me tenía perdidísima al empezar y no terminaba de encandilarme, hasta que llegó un punto donde todo explotó y ya no quería soltar el libro, todo cobró sentido y sentí mil cosas juntas que me dejaron alucinando y con las emociones a flor de piel.
La narración está muy cuidada, con una pluma sencilla y bonita, que se mete a la perfección en la piel de Riley y trasmite muchísimo al lector. Además, es muy ágil lo que le da el ritmo adecuado a la historia. En cuanto a los personajes, hay varios pero el que tiene más peso y profundidad es Riley, los demás se quedan un poco escasos, aunque cumplen su función y dan más complejidad a la historia; las relaciones entre ellos me han gustado mucho y las he notado muy naturales y el desarrollo del protagonista es muy muy bueno, es un niño especial que me ha robado el corazón.
Solo me queda recomendaros esta novela si queréis un libro diferente, conmovedor y que os asombre.
Una novela sorprendente y emotiva.

