


Una noche de junio, apenas unos días antes del final de curso, se declara un incendio en el Valdés, el instituto donde estudian Laia y Joel. Juntos han construido una estrecha amistad gracias a las redes, donde guardan más heridas y secretos de los que su entorno puede imaginar. Pero todo cambia cuando Laia, preocupada el silencio de Joel, decide salir en su busca: ¿y si fuera una de las víctimas que, según se cuenta en Twitter, han hallado en el fuego? Ya nada volverá a ser igual tras esa madrugada que amenaza con sacar su pasado a la luz y en la que ambos deberán enfrentarse a quienes son si quieren tener una oportunidad de salvarse de las llamas que amenazan, dentro y fuera de las redes, con devorarlo todo.

Un incendió en el instituto sacará a la luz verdades ocultas y secretos bien enterrados que darán un vuelco a la vida de Laia y Joel.
Porque una noche puede cambiarlo todo y ellos van a comprobarlo.
No tenía ningún tipo de expectativa con este libro solo quería una novela ligera y ya, no pedía nada fuera de lo normal, no obstante, me he topado con una historia que aporta mucho más que una novela amena.
"Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños, y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Solo yo. Estoy al borde del precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él"
Narrado en capítulos alternos por Laia y Joel, ella desde el presente cuando le llega a través de las redes sociales la noticia de que su instituto se está quemando, al comprobar que su amigo Joel no le contesta empieza a preocuparse y se embarca en su búsqueda; Él en cambio nos cuenta la historia desde el momento en el que se mudó al barrio, como inició su nueva etapa y la amistad que empezó a surgir en las redes entre él y Laia. Esta manera de contar la historia me ha gustado mucho, se disfruta más de la lectura porque todo poco a poco se va entretejiendo para llegar a la verdad, es una manera entretenida de conocerlos a los dos e ir dejando caer cositas que te mantienen en vilo.
La forma de escribir de Nando López es cuidadosa, bonita, con diálogos de peso y descripciones tanto del entorno como de lo que les pasa por dentro a los protagonistas muy detalla y exquisita, sabe plasmar muy bien con palabras lo que pasa por sus mentes, sus sentimientos y miedos más feroces. El libro tiene buen ritmo, entre que se vuelve bastante adictivo y se mantiene el nivel hasta el final, el intercalado de las voces protagonistas y la edición tan cuidada que cuenta con post, música y stories de las redes sociales de Laia y Joel que van compartiendo, todo en conjunto forma una novela muy entretenida y dinámica.
Los personajes son complicados, están muy bien definidos por sus traumas pasados, por lo que realmente quieren llegar a ser, por el miedo que les atenaza en cada momento, solo se dejan llevar y ser ellos mismos en el mundo virtual, pero todo cambia con esa noche del incendio. A pesar de gustarme la forma de pensar y el progreso de Laia y Joel la verdad es que no he llegado a congeniar ni con la historia ni con ellos y por eso la nota ha bajado un poco, pero es algo mío, así que no os preocupéis si queréis darle una oportunidad. También me ha agradado la importancia que tienen los amigos en la historia, el apoyo que suponen o como le dan un puntito diferente a la historia por los temas que hay a su alrededor.
En las redes del miedo aúna entre sus páginas intriga, personajes complejos y temas de actualidad. Una novela entretenida y que engancha.


