¿Son siete besos suficientes para conseguir que el chico que le gusta se enamore de ella? Paula sabe que está mal, que no debería habérselos pedido, porque Alex es mayor que ella tres años y es, además, el novio de su prima. Sin embargo, con catorce años, es incapaz de renunciar a la oportunidad que se le ha presentado gracias a un giro del destino, y Paula buscará sus siete besos aunque sepa que el verano no puede terminar bien… como así ocurre.
Años después, un Alex adulto se reencontrará con esa chiquilla que lo atormentó y lo persiguió siendo adolescentes, y descubrirá que ella también es otra Paula, mucho más crecida y mucho más… mujer. Entre ellos flotan los fantasmas de esos siete besos que marcaron un verano para olvidar pero que, por desgracia, ninguno de ellos ha podido borrar de su mente. ¿Podrá Alex conseguir que Paula lo perdone por aquello que pasó tantos años atrás? ¿Tienen, siete besos, la magia suficiente para llegar de nuevo a su corazón?
No había leído nada de la autora y después de terminar esta novela corta estoy deseando leer muchas más cosas suyas.
En esta ocasión nos habla de Paula y Alex, que se conocieron cuando ella tenía 14 años y él 17, en un verano en el que él tenía un rollo con Marta, prima de Paula. Sin embargo, nada puede frenar los sentimientos de Paula y acabará ayudando a Alex a cambio de siete besos que espera que cambien todo, aunque esto puede salir muy mal.
Es un libro perfecto para desconectar y sobre todo para leer en verano por el ambiente veraniego que envuelve a los protagonistas y porque es tan cortito y adictivo que lo devoras de una sentada sin darte ni cuenta. También el argumento me ha parecido algo diferente y con cositas originales, aunque estas novelas siempre tienen sus puntos predecibles me ha gustado cómo ha ido evolucionando todo a pesar de su sencillez.
La pluma de la autora me ha gustado mucho, es directa, amena y ha conseguido un escenario ideal, unos personajes encantadores y un romance con mucha química y tensión, así que no puedo estar más contenta, creo que era el momento idóneo para leerlo y por eso me lo he disfrutado tanto, además no esperaba gran cosa de él y ha sido un deleite.
Aunque no todo ha sido bueno porque hay cosas que no me han convencido, como algunas decisiones o comentarios machistas de los personajes o las inseguridades de la protagonista, Paula, que no para de volver al mismo sitio y pensamientos una y otra vez y me sacaba de ponía de los nervios.
Una historia tierna, dulce y muy bonita. Perfecta para los amantes de las novelas románticas.